En esta entrada doy respuesta al Reto del Módulo 4 del curso #AprendeIgualdad del INAP, “Fundamentos sobre la igualdad entre mujeres y hombres”. El reto plantea buscar una política desarrollada desde el sector público tanto estatal como autonómico, local, comunitario o internacional para analizarla.
¿Qué política he elegido y por qué?
He decidido presentar una de las políticas que, desde mi punto de vista, ha tenido y tendrá más trascendencia en la lucha por la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres: la ampliación paulatina del permiso de paternidad que se viene realizando en España desde el año 2007, hasta igualar en 2021 su duración a la del permiso de maternidad.
Esta es una política que he tenido la oportunidad de conocer personalmente y de seguir su evolución: he visto cómo se pasaba de los apenas dos días que dieron de permiso a mi padre cuando nacieron cada uno de sus cuatro hijos, y que me dieron a mí con el nacimiento de mi hijo mayor en 2008, a las dos semanas que tuve cuando nacieron los dos pequeños, y a las 16 semanas que mi cuñado ha disfrutado este año, tantas como mi hermana, tras el nacimiento de mi sobrino.
Es sorprendente y admirable la evolución de este asunto en un periodo de menos de 15 años. Para acabar de introducir el texto, a continuación resumo los principales hitos de la evolución de los permisos de maternidad y paternidad en España:
- 1900: la Ley de 13 de marzo detallaba que las mujeres podían solicitar un cese en el trabajo por próximo alumbramiento, y que este puesto de trabajo se debía reservar al menos hasta las siguientes 3 semanas posteriores al parto. También señalaba que las mujeres que tuvieran hijos en periodos de lactancia tendrían una hora al día, dentro de las horas laborales, para darle el pecho a sus hijos, y señalaba que estas horas en ningún caso serían descontables a la hora de cobrar el jornal.
- 1931: este año, con la Segunda República, es en el que se reconoció el primer permiso de maternidad. Se conoció como “Seguro Obligatorio de Maternidad”, y concedía un subsidio y un periodo de descanso durante 12 semanas para las madres.
- En la dictadura el acceso de la mujer al mundo laboral fue limitado, especialmente en el caso de las mujeres casadas, que debían dedicarse al cuidado de la casa y de los hijos, mientras que el hombre se encargaba de mantener a la familia. Sí se crearon subsidios familiares, para potenciar la natalidad, muy mermada por la guerra y la posguerra: por ejemplo, la ayuda a la familia numerosa.
- En los años 50 y 60, la mujer se fue incorporando cada vez más al mercado laboral, para poder responder a la expansión industrial que España tuvo en esos años.
- 1970: el Decreto de 20 de agosto otorgó la posibilidad de que la mujer embarazada se diese de baja temporalmente entre 1 y 3 años.
- 1980: el Estatuto de los Trabajadores de ese año recoge que la suspensión y la reserva del puesto de trabajo para la madre tras el parto sería de un tiempo máximo de 14 semanas, que ya se había previsto en la Ley 16/1976. Para el padre se otorga un permiso de 2 días en caso de nacimiento de hijo.
- 1989: el permiso de maternidad se amplió de 14 a 16 semanas ininterrumpidas, o a 18 para parto múltiple.
- 2007: en este año se publicó nuestra conocida Ley 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, pero todavía tendrían que pasar 2 años para empezar a ver sus avances en la ampliación del permiso de paternidad establecida en su exposición de motivos. Es con esta ley cuando se cambia el concepto de “permiso por nacimiento” a “permiso de paternidad”.
- 2009: la Ley 9/2009, de ampliación de la duración del permiso de paternidad en los casos de nacimiento, amplió el permiso de paternidad de 2 a 13 días.
- 2017: el permiso de paternidad se amplía de 13 a 28 días.
- 2018: el permiso de paternidad se amplía de 28 a 35 días.
- 2019: el permiso de paternidad se amplía de 35 a 8 semanas.
- 2020: el permiso de paternidad se amplía de 8 semanas a 12 semanas.
- 2021: el permiso de paternidad se amplía de 12 semanas a 16 semanas, igualando el permiso de maternidad.
Basta dar un rápido vistazo a los hitos anteriores para comprobar la fulgurante completación de una política que claramente favorece la igualdad entre mujeres y hombres.
La política elegida es una política que favorece la conciliación de la vida personal, familiar y laboral. Su ámbito de intervención consiste en otorgar un derecho individual y exclusivo al padre, que se reconoce tanto en los supuestos de paternidad biológica como en los de adopción y acogimiento. Se busca incentivar la implicación de los hombres en las responsabilidades familiares, en busca de la repartición a partes iguales de las mismas. El contexto de la medida dentro de la Administración General del Estado es la propia Ley 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, que ya en su texto de exposición de motivos define la medida como la más innovadora para favorecer la conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Análisis de la política elegida: “Las tres erres”
Según el enunciado del reto, se trata en este apartado de identificar con claridad y coherencia las dimensiones o ámbitos de discriminación que aborda esta política. Para ello, erre que erre, seguiremos la metodología de las 3Rs, aplicada a la política tal y como está vigente en la actualidad, con un permiso de paternidad de igual duración que el de maternidad.
ROLES: ¿Impacta esa política o proyecto público en los roles de género?
Rotundamente sí: tradicionalmente el cuidado de los hijos ha sido una responsabilidad soportada por las madres. Esta medida ha venido a cambiar esa realidad, y no hay más que observar el comportamiento de las nuevas generaciones de padres para comprobar que, aunque todavía nos queda mucho por avanzar, se ha asumido una cultura más igualitaria en este sentido, donde los padres están cada vez más comprometidos con el cuidado de sus hijos, rompiendo los estereotipos clásicos de que el hombre se encarga de mantener a la familia mientras la mujer cuida la casa y atiende a los niños. La medida es, pues, “pertinente al género”.
RECURSOS: ¿Tiene efecto en el acceso igualitario a recursos económicos, materiales o de otro tipo para las mujeres?
Claramente, también. La medida produce una redistribución de un recurso fundamental como es el tiempo: al favorecer el reparto de responsabilidades en el seno de la familia entre el hombre y la mujer, esta puede disponer de más tiempo libre.
Y probablemente, mucho más importante que el propio reparto privado de las responsabilidades familiares, estamos ante una medida que ha revolucionado el mercado laboral: al obligar por ley a que el permiso de paternidad sea intransferible y que solo lo pueda disfrutar el padre, se consigue eliminar la causa por la que muchos empleadores discriminaban a las mujeres en cuestiones salariales y laborales: ya no son ellas las que van a desaparecer unos meses si tienen descendencia, ya no van a producir un coste superior a las empresas que sus compañeros hombres, ahora ellos son iguales en eso y se rompe así un muro que hasta la igualdad temporal de los permisos era difícil de solucionar.
REPRESENTACIÓN ¿Qué papel juegan las mujeres en las decisiones y las relaciones de poder en este proyecto?
En la misma línea argumental planteada en la pregunta anterior, esta política pública consigue igualar a las mujeres en las decisiones y las relaciones de poder. Esto se consigue obligando a que el permiso de paternidad sea intransferible, de esta manera los trabajadores hombres y mujeres están en igualdad de condiciones ante sus empleadores.
Impacto y resultados
Como medida del impacto y los resultados de la medida, resumo a continuación algunos datos que me han parecido interesantes obtenidos en la investigación realizada:
- La Seguridad Social ha tramitado más de 2,7 millones de procesos de paternidad desde el año 2007 hasta 2018.
- El coste de esos permisos ha sido superior a los 2.600 millones de euros.
- El coste de los permisos se ha disparado según ha ido aumentando su duración. De este modo, mientras que el coste medio entre 2008 y 2016 rondaba los 200 millones anuales, en 2018 este coste ha sido de unos 450 millones.
- Se prevé que la ampliación del permiso en 2021 beneficie a 236.000 progenitores. Para hacer frente a la medida, se han dotado en los Presupuestos Generales del Estado 2.784 millones en la partida, un 11,4% más que en 2020.
Se estima que los permisos por paternidad tardarán todavía 30 años en reducir la brecha de género: según estudios del Banco de España, las mujeres pierden hasta un 28% de su sueldo después de tener el primer hijo. Diez años después del nacimiento, los ingresos femeninos se estabilizan en torno a un 33% inferior, frente a la caída del 5% de los masculinos. Hay expertos que indican que la medida mostrará sus efectos la próxima generación, la de los niños cuyos padres hoy están disfrutándola.
Algunos efectos positivos que sí se han documentado son los siguientes:
- Cuando se introduce un permiso retribuido, la mayoría de los padres lo usan. Cuando no se especifica, lo suele coger la madre.
- Los padres que cogen la baja y pasan tiempo con el bebé muy al principio, dedican más tiempo a los cuidados con el paso del tiempo. Es decir, hay un impacto persistente. Los cambios introducidos en el corto plazo tienen efectos persistentes en el comportamiento.
- Existen proyectos de investigación que muestran que los niños cuyos padres han tenido más de dos semanas de baja por paternidad muestra una visión más igualitaria en los papeles de género.
A continuación se presentan algunos gráficos que, aunque no estén del todo actualizados, ilustran la evolución del permiso de paternidad en España desde 2007, así como la comparación de los permisos de maternidad y paternidad con el resto de Europa.
Puntos fuertes y debilidades
La medida del permiso de paternidad me parece uno de los avances sociales más importantes que se han producido en España en las últimas décadas. Para mí solamente tiene puntos favorables, entre los que se podrían destacar:
- Todos los trabajadores están incluidos, tanto si son empleados, como autónomos o funcionarios.
- Su objetivo principal ha sido equiparar los permisos de ambos progenitores, hecho que como he tratado de explicar favorece la igualdad entre mujeres y hombres. Se da más protagonismo al papel paterno en el núcleo familiar y se intenta mitigar una situación de desventaja para la madre que, en muchos casos, se veía obligada a escoger entre vida familiar o laboral.
- El permiso de paternidad está retribuido al 100% y es intransferible.
- El permiso se puede ampliar por nacimiento de hijos discapacitados, partos y acogidas múltiples a partir del segundo hijo u hospitalización del bebé superior a una semana (en este caso, el padre podrá disponer de los días en los que el bebé esté hospitalizado, hasta un máximo de 13 semanas).
- El trabajador tiene una especial protección durante el disfrute del permiso de paternidad y hasta doce meses después del nacimiento. Esta protección determina que en caso de que se despide a un trabajador sin causa para ello, el despido será declarado nulo, y el trabajador tendrá derecho a ser readmitido de manera inmediata con el abono de los salarios dejados de percibir desde el momento en que fue despedido.
Como debilidad de la medida, indicaría que, tal y como está planteada en la actualidad, como un derecho, todavía se dan circunstancias en las que se producen situaciones de discriminación entre mujeres y hombres: porque los padres voluntariamente no lo cogen, porque los empleadores se lo ponen difícil en algunos casos, porque al no ser obligatorio el estereotipo clásico hace que algunos padres no se lo cojan… Todo esto podría solucionarse si el permiso por paternidad no fuera un derecho sino un deber para los trabajadores y las empresas. Probablemente esto ayudaría a conseguir, en este asunto, la igualdad.
Esta “debilidad” poco a poco se está fortaleciendo, pues con la redacción vigente en 2021 las seis primeras semanas de permiso son obligatorias y deben disfrutarse inmediatamente después del parto. Las diez semanas restantes se pueden disfrutar de forma consecutiva a las seis anteriores, o en cualquier momento durante el primer año de vida del bebé.
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Espero que te haya resultado interesante la entrada. Si te has quedado con ganas de ampliar la información, aquí puedes consultar el Real Decreto-ley 6/2019, en el que se encuentra recogida la normativa actualmente vigente para el permiso de paternidad.
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